Ir al contenido principal

Destacado

La casa vacía

  7:30 a.m. Suena un portazos. Un rumor de llaves cierra la entrada principal.  8:00 a.m. La luz del sol se cuela por la ventana. Las plantas hacen fotosíntesis. Ha nacido un nuevo brote en la maceta. 10 a.m. Una gota ce sobre los platos sucios en el fregadero. Las moscas revolotean sin temor. 12:00 m. el calor arrecia. Las toallas húmedas, amontonadas en el baño cultivan hongos y bacterias. El cubrecama destendido no promete un futuro. 1:45 p.m. El viento hace volar las cortinas. Algunas hojas caen sobre la alfombra. 2:53 p.m. Se enciende el televisor de la sala. Una alerta en la pantalla indica que se grabará el próximo programa.  4:30 p.m. Una descarga eléctrica hace temblar al refrigerador. 5:22 p.m. Un rumor de llaves abre la puerta principal. Un portazo se escucha. Dos zapatos salen volando y un maletín encuentra destino en una mesa, mientras el sofá recibe a un hombre cansado que exclama: -¡Hogar!, dulce hogar. 

Malinali, Malintzi, La Malinche o Marina

 


Malinali era una indígena mexicana perteneciente a la clase alta mexicana, pues era hija de un cacique y una noble. Era huérfana de padre y su padrastro la vendió a unos traficantes de esclavos. Así pues, creció en la ciudad de Tabasco, tenía talento para hablar diferentes idiomas, entre los cuales sabía maya y yucateca. En 1519 con la llegada de Hernán Cortés, Malinali fue entregada a los españoles junto con un grupo de mujeres.

Cuando Cortés se dio cuenta del dominio que ella tenía de las lenguas de la zona, la tomó como un objeto con el fin de utilizarla para sus propósitos. Rápidamente Malinali aprendió a hablar en español y comenzó a enseñarle a Hernán todo cuanto ella sabía. Al estar dentro del campamento, fue bautizada bajo el nombre de Marina.

Ejerció como traductora y fueron muchos los pueblos indígenas que se rindieron ante Cortés gracias a la mediación de ella, pues les aconsejaba que hicieran lazos con los españoles para evitar la extinción de los pueblos indígenas.  De esta forma, cuando llegaron los españoles a la capital Azteca, Marina fue la primera que habló con Moctezuma II pidiéndole que se rindiera ante los españoles y entregaran todas sus riquezas para evitar el derramamiento de sangre, pero para sorpresa de todos Moctezuma terminó siendo asesinado por su propio pueblo, lo que provocó una batalla entre el pueblo azteca y los españoles, quienes terminaron huyendo.

Marina era la amante y confidente de Cortés, quedó embarazada en el año de 1523 y tuvieron un hijo llamado Martín.

De su aspecto se dice que era una mujer de aspecto impresionante y que vestía con buenas prendas, lo que la hacía ver como alguien importante y que resaltaba al lado de Cortés de forma imponente. Era venerada como una princesa o una reina que iba al lado de los españoles.

Hicieron juntos un viaje a Honduras, en el que la Malinche se reencontró con su hermano y su madre, quien al verla creía que la rechazaría, pero ella la perdonó por haberla vendido como esclava.

Al estar en Honduras la relación con Hernán Cortés finalizó, unos dicen que el la dejó por estar aburrido de ella, pero otras versiones apuntan a que el terminó su relación con ella por estar casado con una mujer llamada Juana Suárez, quien había llegado a México durante el embarazo del primer hijo con Malinali. Pero Juana apareció muerta poco después por estrangulamiento, y muchas personas atribuyeron esa muerte a Cortés. Finalmente él casó en Honduras a Marina con otro hombre, del cual ella tuvo otra hija llamada Marina. Luego de la separación a la Malinche le quitaron a su hijo, y partir de entonces nunca más lo volvería a ver.

Se dice que murió de viruela a los 30 años aproximadamente, no se sabe la fecha exacta.

En la historia la Malinche es considerada por algunos como una traidora del pueblo mexicano, mientras que otros la ven como una víctima que buscó salvar su vida entre los dos mundos en los que se debatía. Pero sobre todo fue una sobreviviente. A pesar de que encontramos casos de mujeres indígenas que marcaron la diferencia en la historia, muchas aborígenes sufrieron dentro del período colonial, ya que las vejaciones iban dirigidas principalmente hacia ellas. Increíblemente, las aborígenes eran igualmente maltratadas por los negros y negras esclavos, quienes las forzaban a realizar trabajos rudos, como en el caso de Perú en donde se encontraron a un grupo de aborígenes que eran obligadas a tejer una gran cantidad de telas, así como también maltratos por parte de mujeres negras, o delitos sexuales. Afortunadamente cuando dichas prácticas fueron descubiertas por el clérigo, fue denunciado y se puso un alto que era penado con castigo de latigazos o la mutilación de un miembro.

El nombre de Malinche deriva de una deformación castellana del original náhuatl Malintzi.


Extracto del texto: La situación de las mujeres en América, en los siglos XVI y XVIII.

Historia de América. Universidad de Panamá.  Por Susana Luna Torrealba. Julio 2.020

Comentarios

Entradas populares

Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International License.